OpenAI presenta Dots, sus asistentes de IA con mascotas que ejecutan tareas en la nube

OpenAI ha presentado Dots, unos asistentes de inteligencia artificial que funcionan como agentes autónomos en un ordenador dedicado en la nube y que se presentan en forma de mascotas virtuales. La compañía de Sam Altman lanza este producto con un claro objetivo: no dejar que Muse, el asistente que Meta presentó hace apenas unos días, acapare toda la atención del mercado.
Un nuevo formato de asistente con identidad propia
Dots se presenta como personajes con características entrañables: una rana, una nube, un corazón o un triángulo con gafas y moño. La apuesta de OpenAI, al igual que la de Meta con Muse, consiste en dotar de personalidad a los asistentes autónomos para hacerlos más cercanos al usuario.
La compañía californiana ha tomado la fórmula que popularizó Clippy en los años 90 y la ha adaptado a la era de la IA generativa. La primera respuesta del público ha sido positiva, aunque persisten dudas lógicas sobre el funcionamiento interno de estos agentes y sobre cómo procesan los datos de los usuarios.
OpenAI propone Dots como asistentes disponibles las 24 horas, los 7 días de la semana. Los agentes aprenden de las preferencias del usuario y se ejecutan en segundo plano, enviando notificaciones cuando completan las tareas encomendadas.
Capacidades técnicas y salvaguardias
Los agentes están impulsados por GPT-6 Astra y disponen de un ordenador dedicado en la nube para realizar todo tipo de tareas, incluyendo navegar por la web y conectarse con más de 4.000 aplicaciones a través de un amplio catálogo de extensiones.
Una de las funciones más destacadas es la Investigación proactiva, con la que los Dots aprenden más sobre el usuario y sus actividades cuando no se está utilizando el asistente. OpenAI aclara que esta característica no puede modificar aplicaciones ni controlar el ordenador o el móvil del usuario.
Aunque los Dots trabajan en su propio ordenador en la nube, el usuario puede darles acceso a sus dispositivos para que realicen determinadas tareas. La compañía asegura que cuentan con salvaguardias similares a las de otros productos de OpenAI y que tienen reglas estrictas sobre qué acciones pueden realizar de forma automatizada y en cuáles deben esperar el permiso explícito del usuario.
Además, se pueden generar reglas personalizadas y editar a qué aplicaciones puede acceder el asistente.
Canales de interacción y disponibilidad
OpenAI permite invocar los Dots a través de ChatGPT en todas sus formas: web, aplicación móvil o cliente de escritorio. Los agentes soportan conversaciones en formato texto y llamadas de voz a través del chatbot. También se puede conversar con ellos y darles indicaciones a través de Microsoft Teams y Slack, y más adelante se añadirá la opción de comunicarse mediante mensajes de texto.
Los Dots funcionan en diferentes plataformas con continuidad: si el usuario comienza una tarea en el ordenador y luego sigue en el móvil, el agente dispone del contexto previo para ofrecer una experiencia sin interrupciones.
La compañía ha implementado la opción de pausar o resetear definitivamente los asistentes. Si se opta por el reseteo, se eliminan las conversaciones guardadas, la memoria y las tareas programadas.
El acceso a Dots se incluye inicialmente en las suscripciones Pro y Business Premium de ChatGPT. Por el momento se puede crear un único agente que sirva de asistente, aunque más adelante se añadirá la opción de crear más dots a cambio de una tarifa fija mensual. El uso de la función dentro de ChatGPT no consume los límites del plan, aunque sí lo hace cuando se asignan tareas que requieren de Codex o Work.



