Un parche en la frente monitoriza el sueño para detectar señales tempranas de Alzheimer desde casa

Investigadores del Instituto Tecnológico de Georgia (Georgia Tech) y la Universidad Nacional de Seúl (SNU) han presentado un parche blando que se adhiere a la frente y monitoriza la calidad del sueño mediante luz infrarroja cercana. El objetivo es detectar posibles signos de enfermedades neurológicas como el Alzheimer en fases tempranas, desde el domicilio del paciente y sin pruebas invasivas.
Cómo funciona el parche
El dispositivo emite luz infrarroja cercana en tres longitudes de onda diferentes: dos son absorbidas por las hemoglobinas, las proteínas de los glóbulos rojos que transportan oxígeno al cerebro, y una tercera es absorbida por el agua. El fotodetector integrado capta la luz que se dispersa y, según el patrón de absorción en cada longitud de onda, revela la cantidad de sangre y de agua cerebral total a lo largo del recorrido de la luz.
Si el agua cerebral total aumenta mientras la hemoglobina se mantiene constante, el agua añadida no proviene de la sangre, lo que podría indicar que el líquido cefalorraquídeo (LCR) está aumentando y que el sistema glinfático está funcionando correctamente. Los investigadores explican que esta medición indirecta es necesaria porque el LCR no refleja la luz de forma muy diferente a los demás fluidos cerebrales.
La importancia del sistema glinfático y el sueño REM
El sueño profundo, especialmente la fase REM, es esencial para que el cerebro elimine los residuos metabólicos que acumula durante el día. Si no se produce esa limpieza, los desechos se depositan en las células, causan muerte celular y aceleran enfermedades neurológicas como la demencia, según recoge el artículo.
Con la edad, el sueño se vuelve más ligero. La ausencia de la fase REM, que representa una cuarta parte del proceso de sueño, provoca un descanso más superficial conforme envejecemos: aumenta el número de siestas y disminuye la capacidad de dormir muchas horas seguidas. La importancia del sistema glinfático se conoce desde 2012: funciona de forma comparable al sistema linfático, transportando y filtrando fluidos por todo el cuerpo. La ciencia trata de aprovechar esta información para controlar la evolución de enfermedades como el Alzheimer de forma menos invasiva o costosa que las resonancias magnéticas o las punciones para extraer muestras de líquido cefalorraquídeo.
Contexto: diagnóstico precoz del Alzheimer
Según datos de la Sociedad Española de Neurología citados en el artículo, el Alzheimer afecta ya a 800.000 personas en España y a 57 millones en el mundo. En el país, más del 50% de los casos leves están sin diagnosticar y el retraso medio entre los primeros síntomas y el diagnóstico supera los dos años. La enfermedad es neurodegenerativa y progresiva: sus síntomas clínicos suelen manifestarse entre 10 y 20 años después del inicio de los procesos patológicos en el cerebro, y los fármacos disponibles solo son efectivos si se administran en las fases tempranas.
El enfoque de analizar el sueño para el seguimiento de la enfermedad ya ha sido planteado por investigadores españoles con buenos resultados en un laboratorio del sueño del Hospital Severo Ochoa de Madrid, aunque en el futuro quieren demostrar su aplicación en dispositivos domésticos. El equipo de Georgia Tech y SNU propone ahora un parche para que los pacientes controlen su descanso y evolución neurológica desde casa. El desarrollo aún está en una fase temprana: el artículo señala que este tipo de experimento dista del estudio del sueño tradicional, centrado en electroencefalogramas, y que queda mucho por delante para que el análisis del sueño se confirme como alternativa o complemento de las pruebas médicas aprobadas.



