EHRET lanza SolarSlide, unas persianas fotovoltaicas que convierten la fachada en generador de energía

El fabricante alemán EHRET ha presentado SolarSlide, un sistema de persianas fotovoltaicas corredizas que integra células solares en la propia estructura de la ventana. La propuesta busca convertir las fachadas de los edificios en generadores de energía, reduciendo la carga térmica del aire acondicionado y facilitando el autoconsumo en bloques de pisos, donde el tejado es un recurso escaso.
Un mismo elemento, doble función: blindar del sol y generar electricidad
SolarSlide es un sistema de contraventanas corredizas que incorpora células fotovoltaicas directamente en su estructura. Según el fabricante, el componente que se utiliza para oscurecer una habitación pasa a ser también un activo clave para el autoconsumo doméstico.
La idea resuelve una de las paradojas de la climatización estival: en lugar de limitarse a rebotar o absorber la radiación solar, estas persianas la capturan y la transforman en corriente útil. Al frenar el impacto del sol desde el exterior, reducen la carga térmica y la necesidad de encender el aire acondicionado. El sistema ofrece así una doble ventaja: eficiencia pasiva por el calor que se evita y generación activa por la electricidad que se produce.
Aunque el fabricante es alemán, la propuesta tiene un encaje directo en el mercado español, donde la persiana es un elemento arquitectónico habitual. El sistema podría permitir que los hogares generen electricidad sin necesidad de ocupar el tejado, un factor relevante en viviendas donde esa superficie es limitada o compartida.
Especificaciones técnicas: vidrio-vidrio y hasta 140 W por metro cuadrado
A nivel de ingeniería, el desarrollo se aleja de los módulos fotovoltaicos convencionales. Las hojas móviles de SolarSlide están fabricadas con una estructura de vidrio-vidrio que encapsula células solares monocristalinas. Según la documentación técnica manejada por el fabricante, un metro cuadrado de esta superficie puede alcanzar una potencia nominal que supera los 140 vatios pico.
Cada panel puede fabricarse con dimensiones de hasta cuatro metros cuadrados, lo que, según EHRET, convierte un gran ventanal en una fuente de energía considerable. El sistema se ofrece en diferentes acabados y colores para facilitar su integración visual desde la calle.
El fabricante plantea dos enfoques técnicos: una versión estándar pensada para conectarse a un inversor central, funcionando como una extensión de una instalación solar ya existente en la vivienda, y una versión avanzada que incorpora un microinversor en la propia contraventana. Esta configuración permite convertir la corriente continua en alterna directamente en la fachada, lo que facilita instalaciones modulares.
Como ocurre con cualquier panel solar, la energía generada debe consumirse en el momento o volcarse a la red, y requiere baterías externas si el propietario desea almacenarla para la noche.
El regreso al autoconsumo en bloque: las fachadas como nueva frontera
El verdadero potencial de SolarSlide apunta al urbanismo moderno. En las ciudades densamente pobladas, la superficie del tejado es un bien escaso que debe repartirse entre decenas de vecinos, maquinaria de climatización y antenas. Las fachadas, en cambio, ofrecen miles de metros cuadrados desaprovechados.
Convertir estas envolventes verticales en infraestructuras activas abre la puerta a que los residentes de bloques de pisos puedan participar del autoconsumo de forma significativa, aprovechando los picos de radiación según la orientación de sus ventanas.
No obstante, el éxito comercial de la propuesta dependerá de factores pragmáticos como la latitud, las sombras del entorno y la posición en la que el usuario deje las persianas. La viabilidad económica exigirá comparar su precio frente al coste combinado de una persiana convencional y un panel solar tradicional.
EHRET no es el primer fabricante en explorar esta vía: la propia industria alemana ya había presentado con anterioridad toldos solares, lo que apunta a una tendencia creciente por integrar la generación fotovoltaica en elementos cotidianos de la arquitectura.



