El número de móvil, puerta de entrada para estafas: el 40% de las consultas al INCIBE en 2026 fueron por suplantación

El número de teléfono se ha convertido en la piedra angular de la identidad digital, pero también en uno de los principales vectores de ataque. Los datos del INCIBE reflejan que el 40% de las consultas ciudadanas atendidas en la primera mitad de 2026 estuvieron vinculadas a intentos de suplantación de identidad. Josep Albors, responsable de Investigación y Concienciación de ESET, advierte de que el móvil es "la puerta de entrada" para estafas y robos de cuentas.
El móvil como vector de ataque: la suplantación domina las consultas al INCIBE
El teléfono móvil ha dejado de ser un simple medio de comunicación para convertirse en el nexo central de acceso a redes sociales, servicios financieros y plataformas de mensajería. Esta integración profunda ha convertido a las líneas móviles en uno de los objetivos más codiciados por los ciberdelincuentes, que las utilizan como punto de partida para orquestar fraudes y ataques cada vez más personalizados.
Según las estadísticas del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, durante los primeros seis meses de 2026, un 40% de las consultas ciudadanas atendidas por la línea de ayuda del INCIBE estuvieron vinculadas a intentos de suplantación de identidad. Estas incidencias se materializaron principalmente a través de mensajes de texto engañosos, llamadas telefónicas fraudulentas y correos electrónicos maliciosos diseñados para sustraer credenciales a gran escala.
El SIM swapping y el engaño: cómo los criminales toman el control de la línea
Uno de los vectores de ataque más habituales consiste en suplantar a entidades de confianza, como sucursales bancarias o empresas de paquetería. Bajo pretextos comunes como un envío retenido o un cargo bloqueado, los estafadores persuaden a la víctima para que entregue voluntariamente sus códigos temporales.
Las consecuencias se agravan cuando los criminales recurren al secuestro de WhatsApp o al duplicado fraudulento de la tarjeta física, conocido como SIM swapping. Al apoderarse de la línea telefónica completa, logran interceptar todos los mensajes de verificación necesarios para restablecer contraseñas y vaciar cuentas.
Josep Albors, responsable de Investigación y Concienciación de ESET, explica que "un número de teléfono, por sí solo, no permite acceder a las cuentas de una persona, pero puede ser el primer paso de un ataque más elaborado". El experto subraya que los ciberdelincuentes pueden combinar el número con información obtenida de redes sociales o filtraciones de datos para preparar engaños mucho más creíbles. El objetivo final es que sea la propia víctima quien proporcione el acceso que necesitan.
Recomendaciones para protegerse: desconfiar de lo no solicitado y verificar por canales oficiales
Para blindarse ante estas tácticas, los expertos recomiendan evitar compartir cualquier código temporal, desconfiar sistemáticamente de los contactos no solicitados y abandonar la dependencia exclusiva de los SMS, apostando siempre por sistemas de autenticación robustos.
Albors concluye: "La clave está en no dar por legítima una comunicación simplemente porque quien nos contacta conoce nuestro número, nuestro nombre o algún otro dato personal. Los ciberdelincuentes utilizan precisamente esa información para ganarse nuestra confianza". Verificar las solicitudes por canales oficiales es, recalca, "el cortafuegos definitivo" para proteger la vida digital.



