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En China los tokens de IA se convierten en moneda de fidelización: los regalan por comer, beber o usar la tarjeta

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(xataka.com)

Los tokens, la unidad con la que la inteligencia artificial mide el consumo de texto, se han convertido en China en un artículo de uso cotidiano: se regalan con un café, se incluyen en la letra pequeña de tarjetas de crédito y se venden como si fueran datos móviles. El país asiático ha convertido así la unidad técnica en un instrumento de fidelización comercial y financiera, según detalla Rest of World.

De concepto técnico a incentivo comercial

Hasta hace poco, los tokens eran un concepto reservado a usuarios técnicos. Ahora, en China, bancos, operadores de telefonía y restaurantes los ofrecen como incentivo para atraer y fidelizar clientes, según ha podido comprobar Rest of World. El cambio responde a un crecimiento exponencial del consumo: la Administración Nacional de Datos del país cifraba el consumo diario de tokens en 100.000 millones a principios de 2024, mientras que CCTV Finance apuntaba que en junio de 2026 ya se situaba en 500 billones diarios.

Este salto no es casual. Mientras en Occidente las empresas buscan reducir el consumo de tokens para abaratar la factura, en China los regalan con una consumición. La diferencia está en el coste: los modelos chinos de código abierto tienen un margen de coste entre un 60% y un 90% inferior al de los modelos de OpenAI o Anthropic, lo que hace viable regalar tokens como estrategia comercial y de asociación con la tecnología de moda.

Tarjetas de crédito, cafeterías y mercados online

La startup china Moonshot AI, creadora de modelos como Kimi K3, ha lanzado una tarjeta de crédito junto al Banco Agrícola de China y American Express que otorga tokens con cada compra. El Merchants Bank, por su parte, ofrece una tarjeta dirigida a desarrolladores de IA que regala hasta 1.800 millones de tokens de los modelos MiniMax. El Shanghai Pudong Development Bank ha ido más lejos: su tarjeta entrega hasta 3.000 millones de tokens de los modelos Qwen.

Los tokens también han llegado al sector hostelero. El AGI Bar de Pekín regala acceso ilimitado al modelo DeepSeek V4 Flash a los clientes que toman una copa. Un restaurante de dumplings en la capital china ofrece bonos de tokens por comer allí e invita a los clientes a "alimentar también a su agente de IA". En el mercado de segunda mano Xianyu, el equivalente chino de Wallapop, ya hay vendedores particulares que revenden paquetes de tokens obtenidos con descuento o de forma gratuita, y otros que ofrecen compartir cuentas de IA para dividir el gasto.

Planes de telefonía y criterios de préstamo

Las grandes operadoras chinas han empezado a comercializar planes de tokens del mismo modo que venden datos móviles. China Telecom ofrece 10 millones de tokens al mes por 9,9 yuanes (1,16 euros). China Unicom comercializa 6 millones de tokens mensuales por 15 yuanes (1,93 euros) y China Mobile vende bonos de 400.000 tokens por 1 yuan (0,13 euros).

La banca ha dado un paso adicional: en el distrito de Haizhu, en Guangzhou, varios bancos han lanzado un "préstamo por tokens", un producto orientado a startups chinas de inteligencia artificial. La mecánica consiste en evaluar la situación financiera de la empresa midiendo su consumo y producción de tokens para decidir la cantidad de dinero que se concede. El uso de los tokens como criterio crediticio subraya hasta qué punto la unidad se ha integrado en el tejido económico y comercial del país, más allá de su función técnica original.