Meta abandona un plan para sustituir al 60% de algunas divisiones con agentes de IA

Meta ha abandonado un plan interno para sustituir a miles de empleados mediante agentes de inteligencia artificial, según ha revelado Reuters. El proyecto, bautizado como Project Organization Transformation (Project OT), buscaba reducir hasta un 60% el personal de algunas divisiones, pero la tecnología no ha avanzado al ritmo que esperaba la compañía.
Un plan para reducir la plantilla hasta en un 60%
Reuters ha desvelado esta semana los detalles del Project OT, un ambicioso plan desarrollado por Meta para que agentes de IA asumieran el trabajo de miles de empleados humanos. Según el reportaje, los ejecutivos de la compañía querían recortar hasta un 60% del personal de ciertas divisiones, una reducción que habría superado en magnitud a la ola de despidos que ya ejecutó la empresa en mayo.
En aquel momento, Meta despidió a 8.000 empleados, aproximadamente el 10% de su plantilla. El propio Mark Zuckerberg, CEO de la compañía, no ocultó que esos despidos liberarían capital para invertir en IA. Sin embargo, el plan no se ha ejecutado. Un representante de Meta ha confirmado a Reuters que el plan contemplaba despedir hasta el 60% de algunos equipos, pero ha asegurado que "en definitiva, no seguimos adelante con todos los escenarios del ejercicio, y nunca dimos por sentado que lo haríamos".
La tecnología no ha estado a la altura de las expectativas
El principal motivo del abandono del proyecto es que la tecnología de IA no ha avanzado tanto como la compañía esperaba. Zuckerberg admitió en julio que el progreso estaba siendo "mucho más lento" de lo que había anticipado, pese a las cuantiosas inversiones realizadas.
Los agentes de IA, programas diseñados para ejecutar tareas concretas y tomar control de ordenadores o teléfonos, siguen siendo dependientes de la supervisión humana. En la práctica, requieren de un empleado que revise y permita sus acciones, lo que limita su capacidad para sustituir por completo a trabajadores en muchos puestos. Esta realidad ha llevado a Meta a revisar su previsión de gastos para 2026, que ahora se sitúa en 145.000 millones de dólares.
Empleados descontentos y problemas internos
El plan de Meta no solo ha chocado con las limitaciones tecnológicas, sino también con un fuerte malestar interno. Los despidos de mayo fueron "desastrosos" para la imagen de la compañía, según Reuters, y dejaron a los empleados que permanecieron en la empresa con la sensación de que estaban "cavando su propia tumba".
Al mismo tiempo que se producían los despidos, Meta implantó una política interna que obligaba a los trabajadores a instalar un programa que registraba todas sus acciones en el ordenador. El objetivo declarado era entrenar los modelos de IA para que con el tiempo pudieran realizar las mismas funciones, una medida que fue interpretada por muchos empleados como la preparación de su propia sustitución.
La situación se ha agravado con el uso creciente de código generado por IA, que según los empleados provoca defectos y caídas de servicio que ellos mismos han de corregir. Las plataformas de mensajería interna se han llenado de críticas hacia el liderazgo de la compañía, mientras que en el exterior Meta acumula una demanda presentada por 26 de los empleados despedidos en abril, que denuncian que la empresa usó un sistema basado en IA para decidir quiénes serían despedidos y que esta herramienta seleccionó de manera desproporcionada a personas con discapacidades.



