Nokia vuelve a brillar en Bolsa gracias a la IA: sus redes ópticas para centros de datos disparan la acción un 70%

La inteligencia artificial ha encontrado un nuevo beneficiario en el Ibex tecnológico europeo, y no es el que muchos esperaban. Nokia, la compañía que el gran público asocia a los teléfonos móviles de antaño, ha visto cómo sus acciones se disparan un 70% en lo que va de año. El motivo no es la nostalgia: es su negocio de redes ópticas, la 'fontanería' que conecta los centros de datos entre sí y con la nube, y que se ha convertido en su mejor baza para competir en plena fiebre por la infraestructura de IA.
De los móviles a la fontanería de la IA
El cambio no ha sido casual. Dos movimientos clave han propiciado esta nueva etapa. Por un lado, la adquisición de Infinera, un especialista en redes ópticas que ha dado a Nokia más peso en el segmento. Por otro, el nombramiento de un nuevo consejero delegado, Justin Hotard, que anteriormente dirigía la unidad de centros de datos e IA de Intel y que asumió el cargo el año pasado. Estas decisiones han reorientado la compañía hacia un mercado donde la demanda de capacidad de interconexión crece al ritmo de la inversión en inteligencia artificial de las grandes tecnológicas.
El respaldo de Nvidia y Microsoft: la IA entra en la red
Paralelamente, Nokia está acelerando su salida de China, un movimiento que, aunque tiene costes a corto plazo, encaja en su estrategia de centrarse en los mercados occidentales y en la cadena de suministro de la IA. Los ingresos en China cayeron de 2.200 millones de euros en 2018 a 913 millones de euros en 2025, según datos recogidos por Xataka. Además, la compañía ha cerrado su centro de I+D de Hangzhou, con unos 1.600 empleos afectados, y ha comprado la parte de su socio chino en Nokia Shanghai Bell. El objetivo es competir por la próxima generación de redes (6G) lejos de la influencia china.
En esta nueva etapa, la compañía no está sola. Nvidia ha invertido en Nokia, y su tecnología de redes ópticas se ha convertido en un componente crítico para la conectividad de los centros de datos. Microsoft también se ha sumado, anunciando Nokia una oferta de datos para operadores de telecomunicaciones creada sobre Microsoft Fabric para respaldar la IA agéntica, según apuntaba el Wall Street Journal. El acuerdo incluía el trabajo en "AI-RAN", un diseño de red móvil que introduce el cálculo de IA dentro de la propia red. En la práctica, la red puede decidir por sí misma cómo compartir la capacidad entre los usuarios, buscando más velocidad sin necesidad de construir nuevas antenas.
Luces y sombras: el mercado paga el futuro, pero hay riesgos
La otra gran incertidumbre es la demanda. La unidad óptica de Nokia depende de la rapidez con la que se construyan los centros de datos, y UBS advierte que las propuestas de regulación de centros de datos en EEUU y España, junto con las llamadas a frenar el desarrollo de la IA, podrían enfriar el gasto de las grandes tecnológicas. En cuanto a la competencia, Ciena lidera las redes ópticas a nivel mundial, con Nokia muy cerca por detrás. Deutsche Bank, citado por CincoDías, indica a sus clientes que los proveedores con capacidad para dar servicio a hiperescaladores como Amazon, Microsoft y Google están ganando cuota de mercado, y considera que Nokia está mejor posicionada que Ciena.
Hay división entre los analistas sobre cuánto margen de recorrido puede quedarle a Nokia para seguir creciendo, pero la compañía ha recuperado la atención de los inversores. Ahora falta que su tecnología para conectar centros de datos se materialice en ingresos sostenibles.



