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Renault cifra en un 20% la caída de producción de Valladolid y culpa a los híbridos enchufables importados

Fotografía que ilustra la noticia: Renault cifra en un 20% la caída de producción de Valladolid y culpa a los híbridos enchufables importados
(xataka.com)

El director general de Renault, François Provost, ha puesto sobre la mesa el impacto del Plan Auto+ del Gobierno español en la planta de Valladolid, donde la producción ha caído un 20% por la competencia de los híbridos enchufables importados, según sus declaraciones en el Salón del Automóvil de París. Unas palabras que convierten la política de incentivos en una cuestión industrial.

La queja de Provost: subvenciones que desvían ventas hacia el PHEV importado

Provost declaró ante un pequeño grupo de periodistas que las reglas del juego en España "no son muy equitativas", según ha recogido CincoDías. El máximo responsable de la marca argumenta que el dinero público está financiando un apoyo generoso a los híbridos enchufables fabricados fuera de Europa, lo que afecta directamente a la producción del Captur en Valladolid.

El Plan Auto+ apoya a los modelos fabricados en Europa, mientras que las importaciones reciben un subsidio menor. A pesar de esa diferencia, el CEO de Renault sostiene que algunos PHEV importados se venden a precios similares a los de un Captur fabricado en España, y que la producción de la planta vallisoletana ha caído un 20% como consecuencia de esta competencia.

Valladolid es precisamente la planta que fabrica el Captur y el Symbioz, ambos con el sistema híbrido completo E-Tech de Renault en su versión no enchufable.

Datos de contexto: la presión china en el mercado español

La queja de Provost se enmarca en un contexto de crecimiento de las marcas chinas en España, uno de los mercados europeos donde ejercen mayor presión. Según los datos que maneja CincoDías, los fabricantes chinos acapararon el 38% de las matriculaciones de vehículos enchufables —tanto eléctricos puros como híbridos enchufables— en el mercado español entre enero y septiembre.

Renault, por su parte, no es ajena al debate sobre los incentivos: el Rafale PHEV, fabricado en Palencia, también puede beneficiarse de estas ayudas. Provost, sin embargo, fue claro al señalar que preferiría que los incentivos se centraran en los vehículos totalmente eléctricos en lugar de en los PHEV, mostrando su disconformidad con el sistema de subvenciones español.

El futuro de la planta y la renovación del Captur

Provost evitó un tono alarmista sobre el futuro inmediato de Valladolid. La actividad de la planta está asegurada para los próximos tres o cuatro años, y no hay anunciados despidos ni cierres. Su preocupación se centra en el medio plazo, concretamente en la renovación del Captur, que todavía está por decidir. "Esto me preocupa un poco", manifestó, si bien añadió que aún hay tiempo para tomar la decisión.

El riesgo real, según el directivo, surgiría si la UE no concede flexibilidad en el sistema de medias de CO2 para 2030 y las marcas chinas continúan llegando con híbridos y PHEV a precios agresivos. La planta depende de esa doble variable: la regulación europea y la competencia exterior.

Renault anunció recientemente una inversión de 600 millones de euros en España para el periodo 2026-2030, que cubre cinco nuevos modelos para Valladolid y Palencia, dos de ellos eléctricos, con despliegue a partir de 2028. Palencia acogerá la nueva plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0.

La brecha de costes y la respuesta de la UE

En su intervención, Provost también celebró el reciente acuerdo entre la UE y China, que debería ayudar a organizar la llegada de los fabricantes chinos de una manera más ordenada. Argumentó que la brecha de costes entre los ecosistemas industriales chino y europeo ronda entre el 30% y el 40%, por lo que unas importaciones sin control serían la única vía de crecimiento para las marcas chinas.

Reconoció que algunos productos chinos pueden ser un 20% más baratos al por menor, pero advirtió a los compradores de que fijarse en la propiedad: quién reparará el coche en cinco años, quién suministra piezas de repuesto en 24 horas y quién respalda una batería durante un máximo de 15 años. En esa línea, añadió que los valores residuales del Grupo Renault están entre 5 y 10 puntos por encima de la media de sus competidores.

Provost pidió además decisiones políticas rápidas para apoyar a la industria europea, incluida la Industrial Accelerator Act que se está debatiendo en Bruselas.