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Un estudio sobre 443.000 discos duros concluye que cada grado adicional eleva un 2,1% el riesgo de fallo

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(El Español)

Un estudio académico con datos de más de 443.000 discos duros constata que la temperatura de funcionamiento influye más de lo que se creía en la fiabilidad del almacenamiento. Según los resultados, cada grado adicional de media eleva un 2,1% el riesgo de fallo, lo que en un escenario de subida de 10 grados se traduce en un 23% más de probabilidad de que la unidad falle prematuramente. La investigación, basada en registros de operación de Blackblaze durante 12 años, refuerza la importancia de la ventilación y la limpieza del equipo, especialmente en dispositivos NAS.

La temperatura, factor crítico en la fiabilidad del almacenamiento

El mantenimiento de una temperatura adecuada en los discos duros ha sido siempre una recomendación habitual, pero ahora un estudio académico aporta datos empíricos sobre su impacto. Los investigadores analizaron los registros de operación de más de 443.000 unidades del proveedor de almacenamiento Blackblaze durante un periodo de 12 años para evaluar su fiabilidad.

Las conclusiones, recogidas por Omicrono, señalan que por cada aumento de 1 ºC en la temperatura media de funcionamiento, el riesgo de fallo de un disco duro se incrementa un 2,1%. De esta forma, una diferencia de apenas 10 grados, algo que puede alcanzarse con facilidad en determinadas condiciones de uso, eleva un 23% la probabilidad de que la unidad falle de manera prematura.

El trabajo supone una demostración empírica del efecto del calor sobre estos componentes, un factor que hasta ahora se conocía de forma genérica pero sin una cuantificación tan concreta.

La ubicación del PC y la ventilación, claves para alargar la vida del disco

Aunque los datos provienen de un entorno de centro de datos, las conclusiones son aplicables al usuario doméstico. Mantener una ventilación adecuada y un flujo de aire correcto dentro de la torre es esencial para evitar que el disco duro acumule calor.

La colocación de la caja del ordenador juega un papel determinante: si se ubica en un rincón sin circulación de aire, dentro de un mueble cerrado o expuesta al calor directo de un radiador o de la luz solar, el sistema puede sobrecalentarse y acelerar la degradación del disco.

También se recomienda limpiar el equipo con regularidad para asegurarse de que las entradas de aire no estén obstruidas por el polvo. Es una tarea sencilla pero que muchos usuarios descuidan, y que puede marcar la diferencia en la vida útil del almacenamiento.

Los NAS domésticos, el caso más sensible

Los dispositivos NAS de almacenamiento conectado a la red, que han ganado popularidad en los hogares españoles para alojar grandes bibliotecas de vídeo mediante aplicaciones como Plex, son especialmente vulnerables a los problemas de temperatura.

Estos equipos permiten albergar varios discos duros funcionando de forma continua en un espacio muy reducido. Cuando Plex transcodifica vídeos en alta resolución durante períodos prolongados, la temperatura interna de las unidades puede aumentar a niveles peligrosos.

Para estos casos, el estudio refuerza la necesidad de prestar atención a la ventilación y, en la medida de lo posible, asegurar un entorno con flujo de aire adecuado. Aunque las condiciones de un hogar no son las de un centro de datos, el riesgo de fallo prematuro aumenta de forma significativa si no se controla la temperatura.