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Una impresora 3D española busca resolver el encaje entre las gafas inteligentes y la graduación

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(El Español)

La empresa española IOT ha revelado un avance en la fabricación de lentes oftálmicas que podría desbloquear uno de los principales escollos de las gafas inteligentes: la integración de la graduación personalizada en dispositivos de realidad aumentada. Su tecnología de impresión 3D por luz ultravioleta, llamada LightForm, ya está llegando a las tiendas de VisionLab y busca atraer a las grandes tecnológicas del sector.

El reto de unir dos mundos: la graduación y la guía de ondas

Las gafas inteligentes que aspiran a sustituir al móvil como dispositivo cotidiano se enfrentan a un problema estructural: la mayoría de los usuarios necesita corrección visual, y las lentes graduadas tradicionales no conviven bien con los componentes ópticos necesarios para proyectar imágenes digitales. La solución principal hasta ahora, utilizada por Apple con las Vision Pro o por Meta en sus dispositivos Quest, son los insertos ópticos personalizados que se adhieren con imanes. Sin embargo, este enfoque añade peso y volumen al conjunto, un hándicap para un producto que debe llevarse puesto todo el día.

La alternativa que está ganando peso es la guía de ondas o waveguide, una estructura que conduce la luz de una micro pantalla hasta el ojo permitiendo superponer información digital sobre la visión real. Pero integrar una lente graduada con una guía de ondas no es trivial: mientras la lente refracta la luz del mundo real, la guía debe mantener unas condiciones ópticas muy concretas para dirigir la imagen virtual. Empresas como Lumus ya trabajan en unir ambos elementos, y Oppo presentó hace años prototipos con lentes de resina con guía integrada.

La española IOT, fundada para fabricar lentes oftálmicas personalizadas mediante impresión 3D, cree tener una pieza clave para este puzle. En declaraciones a EL ESPAÑOL-Omicrono, sus responsables, José Alonso y Carolina Gago, subrayan la diferencia entre el mundo de la tecnología y el de la óptica: "Las empresas tecnológicas no tienen experiencia en graduaciones oftálmicas. Son entornos industriales muy diferentes; ellas hacen las gafas neutras para quien no tenga prescripción, eso lo tienen dominado".

LightForm: una 'pegatina' de resina que se imprime en la tienda

La propuesta de IOT, denominada LightForm, consiste en un método de impresión 3D por luz ultravioleta que permite crear lentes graduadas ultrafinas. El proceso parte de un sustrato transparente de 1,4 milímetros de espesor, sobre el que se vierte una pequeña cantidad de resina líquida. Un haz de luz UV irradia la resina desde abajo durante un tiempo que varía entre 10 y 50 segundos, según la prescripción de cada cliente, solidificando la curvatura necesaria. Un segundo flash de luz UV de 30 segundos endurece la capa final.

El resultado es una lente graduada extremadamente fina, que podría adherirse directamente sobre la guía de ondas de unas gafas de realidad aumentada, como una especie de "pegatina" personalizada. Según explican desde IOT, esta tecnología permitiría trasladar la producción de lentes al punto de venta, facilitando que los clientes personalicen sus gafas inteligentes en la propia tienda, sin necesidad de largos tiempos de espera ni de costosos procesos de fabricación centralizados.

La compañía asegura que ya trabaja con grandes tecnológicas para aplicar esta innovación a futuros dispositivos de realidad aumentada, aunque no ha revelado nombres. "Llevamos ya varios años trabajando con las Big Tech en los dos aspectos, en el diseño y ahora también estamos empezando a trabajar en el aspecto de la fabricación", indican. Su objetivo es que las futuras gafas inteligentes incorporen la graduación de forma integrada, sin artefactos voluminosos y manteniendo un peso ligero, tal y como reclama el mercado.

Un problema aún abierto: la graduación como barrera de adopción

La falta de una solución estandarizada para integrar la graduación en las gafas de realidad aumentada se ha convertido en un freno para su adopción masiva. Los fabricantes de gafas inteligentes suelen ofrecer versiones neutras, sin prescripción, lo que deja fuera a millones de usuarios con problemas de visión. Las alternativas existentes, como los insertos magnéticos de ZEISS para Vision Pro o los de Zenni para Meta Quest, añaden un paso extra y un coste adicional, además de un diseño más voluminoso.

La industria explora diferentes vías. Lumus, con su sistema Z-Lens, intenta unir directamente lentes graduadas al waveguide. Meta, cliente de Lumus, investiga en sus patentes diseños donde la lente graduada participa en la conducción de la imagen digital. Nvidia, por su parte, ha patentado un enfoque más radical: que la propia lente graduada actúe también como guía de ondas. En todos los casos, el objetivo es el mismo: unas gafas ligeras y transparentes que corrijan la visión y muestren información digital sin añadir volumen.

La propuesta de IOT no aspira a sustituir la guía de ondas, sino a resolver la capa de prescripción sobre ella. Su enfoque, que ya está operativo en las tiendas de VisionLab, podría reducir los costes de fabricación y agilizar la personalización, un factor clave para que las gafas inteligentes sean realmente un producto de consumo masivo. La compañía no ha dado detalles sobre plazos ni sobre acuerdos concretos con las grandes tecnológicas, pero su tecnología apunta a un futuro en el que la graduación dejará de ser un problema ajeno a la innovación de estos dispositivos.