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Unitree orienta su nuevo robot humanoide a seguridad y defensa mientras China domina el mercado frente a Tesla

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(El Español)

La compañía china Unitree ha presentado el H2-X, un robot humanoide orientado a la defensa y la seguridad, con capacidades físicas como desarmar a un ladrón, levantar un coche, resistir caídas de cuatro metros o destrozar la puerta de un vehículo. El anuncio subraya el cambio de estrategia de la empresa y, de paso, la posición dominante de la industria china frente a la estadounidense en un mercado que los fabricantes quieren rentabilizar.

H2-X, el guardaespaldas que busca rentabilidad

El nuevo robot humanoide de Unitree, bautizado como H2-X, está basado en el modelo H2, una máquina de 1,8 metros y 70 kilos de peso con capacidad de par en las articulaciones para aplicar una fuerza de unos 37 kilos por metro. La demostración de sus capacidades —desarmar a un ladrón, levantar un coche, aguantar caídas de 4 metros y destrozar la puerta de un coche— es la carta de presentación de un dispositivo que, según la compañía, aspira a ser un guardaespaldas personal.

Lo llamativo del anuncio, más allá de la mecánica, es el cambio de discurso. Unitree ha pasado de un enfoque "seguro y amigable" a buscar la rentabilidad con usos prácticos y reales para sus robots de condiciones físicas extraordinarias. Se desconoce si la versión X ha mejorado las capacidades del H2 base o si será capaz de detectar por sí mismo las amenazas.

El contexto no es menor: los robots humanoides de Unitree se hicieron populares gracias a vídeos virales en los que sus máquinas enlazaban rutinas de artes marciales, bailes o volteretas con alta precisión, más que el humano que solía acompañarlas. Ahora la empresa apuesta por aplicaciones en defensa y seguridad, un nicho que resta marketing pero que, según el artículo, resulta mucho más rentable. El H2-X, además, se presenta como una alternativa que no solo ofrece más y mejores capacidades que un guardia de cualquier empresa de seguridad, sino que es más barato e igualmente autónomo.

El dominio chino, en cifras

El lanzamiento del H2-X se enmarca en un momento crucial para la industria robótica china: rentabilizar su desarrollo. Aunque los robots humanoides están aún en una etapa inicial, China no solo aventaja al resto del mundo, sino que su investigación, desarrollo e implementación la está afianzando en una posición dominante, replicando la estrategia que ya le ha impulsado en telefonía móvil o vehículos eléctricos.

La consultora Omdia detalla que, de las nueve empresas que más robots humanoides han vendido en 2025, las seis primeras fueron chinas, con Unitree y Agibot a la cabeza (5.500 y 5.168 unidades, respectivamente), muy por delante de Tesla, cuyo Optimus, que encara su fase final de producción, solo ha colocado unas 150 unidades este año. Según Omdia, la ventaja inicial de las empresas chinas se debe a "una combinación de apoyo político, inversión pública, una cadena de suministro madura y avances en software y hardware de IA".

En términos de mercado global, las ventas de robots aún están lejos de ser un dispositivo de masas: se estiman unos 18.000 unidades en todo el mundo, dirigidas principalmente a investigación, comercio minorista o uso industrial. Morgan Stanley pronostica que la adopción masiva podría extenderse a finales de la década de 2030, aunque el CEO de Unitree, Wang Xingxing, cree que será mucho antes debido al avance de los últimos modelos de inteligencia artificial aplicados al campo de la robótica. El banco de inversión estima que el mercado mundial alcanzará los 38.000 millones de dólares (unos 34.000 millones de euros), pero despegará con fuerza hasta los 5 billones de dólares (unos 4,4 billones de euros) en 2050.

La pugna con Estados Unidos y el acelerón de Tesla

La prisa de China por rentabilizar y fidelizar con sus robots no es casual. Responde a la mejora de los modelos de inteligencia artificial estadounidenses en sus capacidades de implementación en robots, como Gemini 4 Argon o GPT-6 Astra, y también al avance de Tesla. Elon Musk aprovechó la presentación del coche volador Roadster para montar un robot Optimus en su interior. La máquina aguantó de una pieza el viaje y reaccionó en tiempo real, evidenciando la mejora del robot con respecto a su última exposición pública.

Tesla ha comenzado la producción de su robot humanoide Optimus en su fábrica de Fremont, según anunció la empresa en su informe trimestral de resultados. "Los robots que salen de esta línea son los primeros robots de calidad de producción que hemos fabricado", explicó la empresa, detallando que su calidad es "apta para ser un producto comercial". Eso sí, "aún hay algunos aspectos del diseño que debemos ajustar, porque necesitamos ofrecer un robot seguro, fiable y de larga duración", explicó Musk durante la presentación de resultados del tercer trimestre. "No puede, por ejemplo, desgastarse al cabo de un mes".

El propio Elon Musk ha sido uno de los ejecutivos estadounidenses que ha reconocido la fortaleza de China en este mercado. "China es muy buena en inteligencia artificial, muy buena en manufactura y, sin duda, será la competencia más dura para Tesla (...) Hasta donde sabemos, no vemos ningún competidor significativo fuera del país", dijo en Davos a principios de año. No obstante, afirmó que los robots Optimus de Tesla superarán a las alternativas chinas, y se ha marcado final de 2027 como fecha para vender sus robots humanoides al público general.

La pugna entre Unitree y Agibot recuerda a otros ejemplos de competitividad industrial china. La política estatal favorece una política industrial para que crezca la competencia interna, y sea ella misma la que acabe copando la cima del mercado a base de conquistar la demanda de proveedores y componentes locales. Los robots humanoides ya están catalogados como una de las áreas industriales clave para los avances tecnológicos del Plan Quinquenal chino. Con el H2-X, Unitree demuestra que el salto de la demostración de habilidades al uso práctico y rentable es ya una realidad.