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El CERN migrará 2.200 sistemas de control a Debian 13 para no reemplazar hardware por 5,7 millones

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(xataka.com)

El CERN ha decidido migrar más de 2.200 sistemas de control de sus aceleradores a Debian 13. La alternativa, reemplazar el hardware incompatible con las nuevas versiones de Red Hat, habría costado unos 5,7 millones de euros y tenía una probabilidad de éxito de solo el 20%.

El coste de la vía hardware

El conflicto surgió cuando Red Hat endureció los requisitos de procesador en sus últimas versiones. RHEL 9 pasó a exigir como mínimo el nivel x86-64-v2 y RHEL 10 elevó el listón al nivel v3. Esa etiqueta define conjuntos de instrucciones que el software puede dar por disponibles, pero los procesadores anteriores que no los incorporan quedan fuera, aunque sigan funcionando sin problemas con su software actual.

El CERN analizó su parque de Front-End Computers, los ordenadores industriales y sistemas embebidos que comunican con la electrónica de control de los aceleradores. Según su análisis de riesgo de 2023, el 47% de esas máquinas usaba procesadores en el nivel original x86-64, por debajo del mínimo de RHEL 9. Otro 17% estaba en x86-64-v2, incompatible con RHEL 10. En total, alrededor de dos tercios de la infraestructura acabaría chocando con el nuevo suelo de hardware si seguían las sucesivas generaciones del sistema.

A diferencia de un ordenador doméstico, estos sistemas están distribuidos por el complejo de aceleradores y conectados a unos 17.000 dispositivos, entre electrónica de control y equipamiento especializado, con unos 70.000 cables. Sustituir una máquina implica comprobar compatibilidades, modificar electrónica, reorganizar conexiones y validar el conjunto.

5,7 millones y un 20% de éxito

El CERN calculó el coste de reemplazar ese hardware. El escenario que manejaban en 2023 rondaba los 5,4 millones de francos suizos, unos 5,7 millones de euros al cambio actual. Ese plan contemplaba el rediseño de unas 11 placas, seis incorporaciones especializadas entre ingenieros y técnicos, trabajos de reorganización y recableado de racks y una nueva puesta en servicio.

La estimación interna, sin embargo, calificaba como optimista una probabilidad de éxito del 20%, incluso suponiendo que el desarrollo de las nuevas soluciones saliera sin errores. Era mucho esfuerzo para corregir una incompatibilidad nacida en el software.

La alternativa software, en cambio, consistía en cambiar de sistema operativo: migrar estos sistemas de control a Debian 13. El CERN llevaba más de dos décadas en el ecosistema de Red Hat, primero con Scientific Linux y después con AlmaLinux y CentOS Stream, pero había mantenido Debian como plan alternativo ante posibles cambios que comprometieran ciclos de vida tan largos. Cuando ese respaldo dejó de ser teórico, la decisión fue clara. Los ingenieros lo resumieron con una frase: "Solución de software para un problema de software".

La migración ya está en marcha

Cambiar de distribución, sin embargo, no equivalía a instalar Debian y dar el trabajo por terminado. El equipo se encontró con carencias en herramientas estándar para automatizar la construcción y publicación de paquetes, además de dificultades para mantener varias versiones de un mismo componente y gestionar determinados módulos binarios del kernel. Parte de la solución pasó por adaptar su propia infraestructura, incluida Koji, que ya utilizaba en otros entornos. La ventaja era clara: concentrar el esfuerzo en software y herramientas internas en lugar de intervenir físicamente sobre una red de sistemas industriales mucho más compleja.

La transición ya ha empezado. Cuando los responsables del proyecto presentaron sus planes a finales de agosto, explicaron que decenas de máquinas con Debian ya estaban funcionando en el complejo y fijaron como objetivo llevar los más de 2.200 ordenadores industriales y sistemas embebidos a Debian 13 antes de terminar 2026. Esa versión contará con soporte LTS hasta 2030, con opciones para prolongarlo todavía más.

El cambio tiene límites claros: los centros de datos y la computación de los experimentos seguirán utilizando RHEL y AlmaLinux. El CERN no abandona Red Hat; ha decidido que, para esta parte concreta de sus aceleradores, prolongar la vida del hardware pasa por cambiar el software.