El CSIC estrena una plataforma de drones y sensores que riega árbol a árbol y logra hasta un 10% más de producción

El Instituto de Agricultura Sostenible (IAS) del CSIC en Córdoba ha presentado una nueva plataforma tecnológica que promete mejorar la gestión del riego en cultivos leñosos como el olivo, la vid o los frutales. La herramienta, desarrollada junto a la spin-off Asymetree, combina escáneres LIDAR montados en drones, sensores térmicos inalámbricos y una plataforma digital para analizar el rendimiento del riego árbol a árbol, y no sobre la imagen general de la finca.
Tecnología de precisión para un riego más eficiente
El sistema, desarrollado por el equipo liderado por José Antonio Jiménez Berni, científico titular del IAS-CSIC, utiliza un escáner LIDAR montado en un dron que genera un mapa 3D de la finca. Este mapa identifica las zonas donde las copas de los árboles son más grandes, lo que indica una mayor necesidad de agua. A ello se suman sensores infrarrojos inalámbricos (SAQIA-IR) colocados en las copas, que miden la temperatura cada 5-10 minutos en tiempo real. Como la temperatura refleja la tasa de transpiración, el sistema cuenta con un 'semáforo' de colores que alerta al agricultor antes de que el estrés hídrico sea visible.
La ventaja competitiva del olivar español
En un contexto de sequías cada vez más crudas, la cuestión ya no es solo el ahorro de agua, sino que este uso restringido afecte lo menos posible a los cultivos. En palabras de Jiménez Berni, "creo que el olivar español es un modelo por cómo se ha implantado el riego localizado en prácticamente el 99% del cultivo leñoso, cosa que en muchos países no es así". Una ventaja comparativa que, según el investigador, se extiende a la industria: "Tenemos muchas empresas punteras en cuestión de gestión de riego y tecnología agrícola, además de en investigación, a veces parece que solo hay en países como Estados Unidos o Israel los únicos con tecnología de vanguardia". El equipo del IAS-CSIC ya trabajaba en el campo de la agricultura de precisión con el robot CROPTIMUS-PRIME, un "laboratorio andante" para la búsqueda de cereales resistentes al cambio climático.
Resultados en fincas piloto y próximos pasos
El sistema ya se está probando en 15 fincas comerciales en Andalucía, donde los investigadores afirman haber logrado un incremento de producción de entre el 3% y el 10%. Asimismo, la plataforma es capaz de localizar zonas con "marras" (árboles muertos) señal de que el riego no es suficiente. Más allá del riego, la herramienta permite detectar incidencias en tiempo real, como válvulas que no se abren correctamente, caídas de presión o fallos en la instalación. El siguiente paso es aplicar esta tecnología al cultivo del pistacho, en plena expansión en Castilla-La Mancha y Andalucía. Según Jiménez Berni, "ya sabemos cuánto y cómo hay que regar. Ahora lo que toca es ayudar al agricultor a controlarlo de la forma más sencilla posible".



