El piloto de cámaras con IA del Servei Català de Trànsit detecta a 8.500 conductores usando el móvil en dos meses

El Servei Català de Trànsit (SCT) ha completado un programa piloto con cámaras equipadas con visión computacional e inteligencia artificial que ha detectado a más de 8.500 conductores usando el teléfono móvil en solo dos meses. El sistema, montado sobre remolques portátiles, se probó en la A-2 y la AP-7 sin emitir multas, pero con resultados que allanan el camino para su incorporación definitiva en el próximo Plan de Seguridad Vial 2027-2029.
Así funcionan las cámaras con IA del SCT
El dispositivo se instala sobre remolques portátiles con un mástil de 7 metros de altura. En la parte superior lleva dos cámaras de alta definición: una enfoca a larga distancia para captar una toma frontal del vehículo y otra se sitúa en un plano cenital, apuntando desde arriba. Esta disposición vertical permite observar zonas que las cámaras de velocidad convencionales no ven, como las manos del conductor o el espacio sobre sus piernas.
Las imágenes se procesan con un algoritmo de IA entrenado para identificar patrones de distracción: si el conductor sostiene un teléfono, si lo consulta en el regazo o si los ocupantes delanteros no llevan abrochado el cinturón de seguridad. Durante el piloto, los casos sospechosos se enviaban a una central donde técnicos humanos verificaban manualmente las fotografías antes de confirmar la infracción. Este proceso sirvió para entrenar al sistema y reducir falsos positivos de cara a una futura implementación.
Cifras del piloto: 1 de cada 20 conductores distraído en la A-2
Entre junio y julio, el sistema detectó a más de 8.500 conductores usando el teléfono móvil mientras conducían. En tramos de la A-2 a la altura de Cornellà de Llobregat, el porcentaje de conductores distraídos alcanzó el 5%, es decir, 1 de cada 20 conductores estaba atendiendo una pantalla en lugar de la carretera. Además, durante el mismo periodo se registraron 4.500 ocupantes que no llevaban el cinturón de seguridad o lo llevaban mal colocado.
Los datos también revelan los hábitos de los infractores: la mitad sostenía el móvil directamente con la mano, mientras que la otra mitad lo tenía apoyado entre las piernas, aparentemente para esquivar la detección. Ramon Lamiel, director del Servei Català de Trànsit, ha advertido que este método es el más peligroso, incluso más que llevar el móvil en la mano, "porque se aparta la mirada de la carretera aún más tiempo". El piloto también mostró patrones temporales: más infracciones por uso del móvil en jornadas laborales, y más problemas con el cinturón durante las noches de fin de semana.
Sin multas en el piloto, pero con implementación prevista
A pesar del volumen de detecciones, el programa piloto ha tenido un carácter puramente evaluativo y no se ha emitido ninguna multa a los conductores fotografiados. El objetivo era mejorar la precisión del algoritmo y evitar sanciones erróneas. No obstante, tras comprobar el rendimiento, el SCT prevé incorporar esta tecnología de forma definitiva en el próximo Plan de Seguridad Vial 2027-2029.
La distracción al volante sigue siendo una de las principales causas de accidentes en España, representando el 25% de los siniestros, según datos de la DGT. Este piloto se enmarca en los esfuerzos por reducir esa cifra con herramientas tecnológicas, y su éxito podría sentar precedente para otras comunidades autónomas.



