La inversión en robots humanoides supera en medio año los 4.390 millones: más que en la década anterior junta

La robótica humanoide ha entrado en 2026 en lo que los analistas describen como un punto de inflexión. Los datos de inversión del primer semestre del año apuntan a una aceleración sin precedentes: se ha captado casi la mitad del capital total acumulado en el sector desde 2017, según cifras recogidas por Statista de la plataforma de datos Tracxn. El grueso de esa financiación se concentra en China, que ha convertido esta tecnología en pilar estratégico de su plan quinquenal.
Cifras récord en la primera mitad del año
Según los datos de Tracxn publicados por Statista, desde 2017 se han invertido 9.400 millones de dólares en empresas de robótica humanoide. De esa cantidad, 4.390 millones se han captado solo en los seis primeros meses de 2026, prácticamente la mitad del total acumulado en los nueve años anteriores.
Esta cifra supera con creces el récord anterior registrado en 2025, que fue el primer ejercicio en el que la industria mostró un impulso serio más allá de las demostraciones y los bailes de robots en polígonos industriales. La comparativa deja en evidencia que el ritmo de captación de capital se ha más que duplicado.
China concentra la financiación y la producción
El capital invertido se reparte entre varios países, pero la concentración es extrema: cerca del 97% de la financiación mundial procede de China, Estados Unidos y Alemania. Además, se estima que el 78% de todo el capital invertido se concentra en seis empresas concretas.
China es el líder indiscutible del sector. El país ha incluido la robótica humanoide como una de las tres patas de su estrategia nacional junto a la inteligencia artificial y el desarrollo de semiconductores, con el objetivo de convertirse en la primera potencia mundial a corto plazo. El tejido empresarial incluye gigantes como Unitree y un enfoque triple: robots industriales ya operativos en fábricas como las de Xiaomi, soluciones para problemas específicos como la motricidad fina, y robots de consumo a bajo precio.
La ventaja china: cadena de suministro y apoyo político
Analistas de Morgan Stanley señalan que todo está yendo más rápido de lo esperado. La clave no es solo tecnológica: el apoyo político chino acelera los plazos, pero la ventaja decisiva es la cadena de suministro. Una empresa de robótica en China tiene procesadores, componentes y baterías a pocos kilómetros, un modelo que recuerda al de TSMC en semiconductores.
Esa proximidad explica la revisión al alza de las previsiones. Morgan Stanley calculaba inicialmente que las empresas chinas enviarían 14.000 unidades de robots humanoides este año; ahora sus estimaciones se sitúan alrededor de los 50.000 envíos. La relación con las startups locales de inteligencia artificial también está permitiendo avances en tiempo récord.
Respuesta proteccionista de Estados Unidos
La aceleración china no ha pasado desapercibida en Washington. La FCC estadounidense ha decidido prohibir la importación de robots humanoides y cuadrúpedos chinos de nueva generación, en una medida calificada como proteccionista. La Administración Trump justifica la decisión por el riesgo de ciberespionaje: algunas agencias apuntan que la robótica conectada representa una amenaza para la seguridad, con posibles actividades de espionaje o apagones.
Un congresista republicano celebró la decisión argumentando que "protege nuestro país y refuerza la industria robótica de la nación", aunque el factor económico también está presente. El mercado actual de la robótica humanoide se estima en 5.410 millones de dólares y se proyecta que crecerá hasta los 50.270 millones en 2035. Otros países, como Corea del Sur, también han lanzado planes para entrar en la conversación, con una inversión anunciada de mil millones de dólares.



