Los pubs británicos comienzan a vetar las Ray-Ban Meta por privacidad mientras Bruselas estudia su impacto

Mientras las instituciones europeas deliberan sobre el impacto social de las gafas inteligentes, los locales de ocio y hostelería del Reino Unido han empezado a tomar cartas en el asunto. Restaurantes, pubs y clubes privados están prohibiendo o restringiendo el uso de las Ray-Ban Meta para proteger la privacidad de clientes y empleados, según recoge The Guardian.
Prohibiciones en restaurantes, pubs y teatros
Establecimientos como los restaurantes de Jeremy King, los clubes privados de Soho House, los pubs Wetherspoons y los teatros de ATG han adoptado medidas contra las gafas inteligentes de Meta, según informa The Guardian. Las políticas aplicadas varían: algunos locales piden directamente a los clientes que se las quiten, mientras que otros se limitan a prohibir grabar a otras personas sin permiso.
El factor determinante es que las Ray-Ban Meta incorporan cámara y micrófono ocultos en un diseño que pasa por unas gafas de sol convencionales. Las Wayfarer, lanzadas originalmente en 1952, son uno de los modelos más icónicos de la marca, lo que dificulta identificar a simple vista quién está grabando.
Meta confía en un LED discreto que parpadea cuando el dispositivo está grabando y que no puede desactivarse. Sin embargo, a cierta distancia o si no se presta atención, esa señal puede pasar desapercibida fácilmente.
El debate regulatorio europeo, en marcha
La preocupación no es exclusiva del Reino Unido. El Comité Europeo de Protección de Datos (EDPB) ha encargado un informe sobre la "aceptabilidad social" de las gafas inteligentes, cuyos resultados aún no se conocen, según recoge Politico.
Las autoridades francesas de protección de datos realizaron una encuesta a principios de año en la que el 67% de los encuestados consideró que estos dispositivos suponen un riesgo para la privacidad. El organismo alemán equivalente ya ha señalado que este tipo de gafas con cámara podrían infringir las leyes sobre dispositivos de grabación oculta.
En España, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) corrobora que usarlas no es en sí ilegal, pero la responsabilidad recae sobre quien graba. El marco legal aplicable en el Reino Unido es el UK GDPR y la Data Protection Act 2018, supervisados por la Information Commissioner's Office (ICO). En la Unión Europea, el Reglamento General de Protección de Datos exige en su artículo 6 una base de legitimación, entre ellas el consentimiento, para tratar la imagen de una persona identificable.
Escala de ventas y resistencia social
El problema de las Ray-Ban Meta es doble: su aspecto convencional y su escala. EssilorLuxottica, el fabricante y socio de Meta, asegura haber vendido 7 millones de unidades solo en 2025. Esa normalización de la grabación en espacios públicos y privados dificulta identificar quién está grabando y genera una "vigilancia" más o menos consciente.
No es la primera vez que las gafas inteligentes generan rechazo. En 2013, las Google Glass ya fueron vetadas en algunos locales de restauración de Seattle y salas de cine del Reino Unido y Estados Unidos por motivos de privacidad y piratería.
Pese a la creciente resistencia, la prohibición no es legal: ningún país ha llegado a prohibir su venta, aunque en el Parlamento británico ya existe una petición para ello. La aplicación práctica se limita, por ahora, al derecho de admisión en algunos establecimientos. El chef con estrella Michelin Tom Kerridge, dueño de varios pubs y restaurantes, declaró a The Guardian que no tiene ningún problema con ellas: "Grabar es parte de la vida cotidiana ahora. De hecho creo que se pueden usar de formas creativas y emocionantes".


