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Meta confirma que resuelve el fallo de grabación sin permiso en sus gafas Ray-Ban, pero no explica su causa

Fotografía que ilustra la noticia: Meta confirma que resuelve el fallo de grabación sin permiso en sus gafas Ray-Ban, pero no explica su causa
(xataka.com)

Las gafas inteligentes Ray-Ban Meta han vuelto a estar en el centro de la polémica después de que varios usuarios reportaran que los dispositivos grababan conversaciones sin que se activara la orden de voz correspondiente. Meta ha reconocido el error y asegura que ya está resuelto, aunque no ha explicado qué lo provocó ni cuántos dispositivos se vieron afectados.

El fallo detectado por los usuarios

La primera alerta llegó a través de Reddit, donde un usuario relató en dos hilos distintos que sus gafas Ray-Ban Meta guardaban conversaciones normales con otras personas sin que se hubiera pronunciado la orden de activación "Hey, Meta". Según su testimonio, los audios aparecían tanto en formato de grabación como en transcripción dentro de la aplicación Meta AI.

El usuario precisó que esto ocurría con la opción "Responder sin Hey Meta" desactivada y que la luz de notificación, el indicador LED que avisa de que el dispositivo está grabando, se encendía en ocasiones mientras conversaba con normalidad. Además, aseguró haber experimentado el problema con tres pares distintos de gafas, concretamente de segunda y tercera generación, y que todo comenzó después de una actualización de firmware.

En los hilos de Reddit, otras personas afirmaron haber observado el mismo comportamiento, aunque no hay evidencia de que se trate de un fallo generalizado. La compañía no ha precisado el número de dispositivos afectados.

La respuesta de Meta y las dudas que quedan abiertas

La reacción de Meta ha sido confirmar que el problema está resuelto, pero sin ofrecer detalles sobre el origen del fallo. Según recoge TechSpot, cuando un usuario contactó con el soporte técnico de la compañía, le sugirieron desactivar los permisos de micrófono y cámara, borrar el historial de voz y desactivar las actualizaciones automáticas, medidas que reducen drásticamente la funcionalidad de las gafas.

Por su parte, la respuesta que obtuvo Android Authority se limita a una frase: el problema está resuelto y cada persona puede revisar y borrar sus registros de voz desde los ajustes. Esta falta de concreción deja sin respuesta preguntas clave: qué provocó el fallo, cuántos dispositivos se vieron afectados y qué ocurrió con los audios grabados.

La compañía se muestra más locuaz cuando se le pregunta por otro asunto: Alex Himel, vicepresidente de wearables de Meta, explicó en Semafor que miles de gafas han sido desactivadas por la compañía como medida de protección ante una posible manipulación del sistema o del hardware.

La privacidad de terceros, el punto crítico

El problema trasciende el mero mal funcionamiento técnico. La promesa central de estos dispositivos es que solo escuchan cuando se les invoca, y este fallo rompe esa garantía. Además, las gafas no solo captan a quien las lleva, que ha decidido exponerse a la toma de datos, sino también a quienes están a su alrededor y no han aceptado ninguna política de privacidad.

El Comité Europeo de Protección de Datos ya reconoce a estas personas en sus directrices sobre asistentes de voz como "usuarios accidentales" que deben estar informados. La pequeña luz blanca que funciona como indicador de grabación es fácil que pase desapercibida a cierta distancia o para usuarios no informados.

El caso no es aislado. Un estudio académico de 2020 cuantificó que algunos altavoces inteligentes se activaron por error hasta 0,95 veces por hora al reproducir series de televisión. Meta ya estuvo en el centro de la controversia en marzo, cuando trabajadores de la empresa encargados de revisar datos de las gafas vieron imágenes muy íntimas.

Un escrutinio creciente en Europa

Este fallo llega en un momento de escrutinio creciente sobre las gafas inteligentes. En el Reino Unido, cada vez más locales prohíben o restringen el acceso con el wearable de Meta, mientras Noruega estudia su prohibición temporal en parques, playas y colegios.

En España, en mayo de 2025 se produjo la primera detención conocida por grabar sin consentimiento con unas Ray-Ban Meta en las calles de Barcelona. La Agencia Española de Protección de Datos recuerda que no se puede afirmar con carácter general que estas gafas incumplan la normativa, pero que la responsabilidad por un mal uso recae en quien las usa, y pide prestar especial atención al audio, porque las grabaciones de voz de personas identificables son datos personales.

Meta ya ha presentado las Ray-Ban Meta Audio, un modelo sin cámara que, según la compañía, solo escucha una palabra clave y no graba. La confianza, en un wearable de este tipo, es esencial, y la opacidad sobre este fallo no contribuye a restaurarla.