PhoneBot: el robot bípedo de UCLA que usa un smartphone como cerebro cuesta 400 dólares sin el móvil

Investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) han presentado PhoneBot, un robot bípedo de 48,3 centímetros de altura y 1,8 kilos de peso que utiliza un smartphone como cerebro para caminar y levantarse tras una caída. El proyecto, desarrollado por el laboratorio RoMeLa, estima que el coste de los componentes del cuerpo ronda los 400 dólares, sin incluir el teléfono.
Un móvil que hace de cerebro y unas piernas que obedecen
PhoneBot integra el smartphone en su torso y lo utiliza para procesar la información sensorial. El teléfono, a través de sus sensores de movimiento, conoce la inclinación del robot; su procesador calcula las órdenes y la cámara permite interpretar visualmente el entorno. Las instrucciones viajan por Wi-Fi hasta una placa electrónica que controla los 13 motores de las articulaciones.
El equilibrio y la decisión de hacia dónde moverse son funciones separadas: mientras el móvil gestiona la estabilidad, el usuario puede enviar órdenes de desplazamiento. Los investigadores entrenaron el sistema de control mediante aprendizaje por refuerzo en simulaciones, una técnica que mejora el comportamiento con recompensas y penalizaciones. Durante el proceso detectaron que el robot tendía a favorecer una pierna, por lo que introdujeron un mecanismo para fomentar movimientos simétricos antes de trasladarlo al prototipo físico.
Pruebas reales y un Honor 9 de 2017
Según las pruebas documentadas por los investigadores, PhoneBot ha conseguido caminar y levantarse después de quedar boca abajo, dos capacidades que mostraron en demostraciones con el prototipo físico. También demostró que puede usar la cámara para detectar a una persona y orientar el torso hacia ella, aunque no se ha comprobado que pueda seguirla caminando de forma autónoma por cualquier entorno.
El equipo probó varios teléfonos, entre ellos un Honor 9, un modelo lanzado en 2017, junto a tres Android económicos más recientes. Según el estudio, el Honor 9 pudo ejecutar las funciones principales evaluadas, salvo el mapeo del entorno mediante ARCore, que no estaba disponible por la ausencia de los servicios necesarios de Google en ese dispositivo en Estados Unidos. Los autores no atribuyen todas las demostraciones físicas a ese teléfono concreto.
Coste, apertura y antecedentes
Los investigadores calculan que los componentes necesarios para fabricar el cuerpo de PhoneBot cuestan unos 400 dólares, sin incluir el móvil, y buena parte del presupuesto se destina a los 13 motores de las articulaciones. El equipo ha compartido documentación y archivos de diseño para facilitar su reproducción, aunque bajo una licencia que restringe los usos comerciales, por lo que no cumplen los criterios habituales del hardware de código abierto; tampoco se ha podido verificar que todo el software esté disponible públicamente.
La idea de usar un smartphone como cerebro no es nueva: en 2021, Intel Labs presentó en la conferencia ICRA el proyecto OpenBot, que convertía un teléfono en el centro de control de un pequeño vehículo con ruedas por unos 50 dólares. La diferencia con PhoneBot es que traslada ese enfoque a una máquina bípeda, donde el equilibrio añade dificultades. El robot se ha entrenado para suelos planos y sus motores económicos imponen limitaciones, aunque los investigadores quieren añadir brazos ligeros y probar terrenos más complicados.



